En el nuevo Circuito exponemos (otra vez) algunas de nuestras
mayores glorias nacionales para recreo y solaz del respetable. Nuestro
producto interior bruto más brillante, inmaculado, incorrupto, por los
siglos de los siglos. Escuchen y maravíllense con los bellos paisajes
sonoros que les ofrecemos sin reservas; porque sí. Porque es necesario,
porque es justo volver dedicar una escucha (y hasta dos) a nuestros
olvidados diseñadores de sonidos; cada vez mejores técnicamente, y
también a nivel de impacto emocional.